Progresivo: las primeras tareas y ejercicios deben ser de baja intensidad y progresivamente ir
aumentando últimas de mayor intensidad.
Adaptado a la actividad principal: Si la actividad principal es corta o de una duración media pero
muy intensa (salto de longitud, partido de fútbol-sala, etc.), el calentamiento debe ser largo en relación a
esta actividad. En cambio, si la actividad principal es de larga duración pero no tan intensa (una carrera
ciclista, una ruta de senderismo, etc.), debe ser corto y menos intenso.
Adaptado a las características físicas de las personas: Cuanta más edad tenga la persona su
calentamiento ha de ser más largo y progresivo. A la vez, una persona con una baja condición física debe
hacer un calentamiento corto y poco intenso para evitar el cansancio prematuro.
Adaptado a las condiciones meteorológicas: En condiciones de baja temperatura hay que calentar
más tiempo y de forma más progresiva. Por el contrario, en condiciones típicas del verano, con altas
temperaturas y mucha humedad el calentamiento debe ser corto y muy suave.
4. FASES
En cualquier calentamiento específico deben incluirse ejercicios o tareas de cuatro tipos, que son:
- Ejercicios para conseguir la activación cardiorespiratoria.
(mediante desplazamientos o un juego)
- Ejercicios de movilidad articular, más enérgicos.
- Ejercicios de flexibilidad global y específica.
- Ejercicios de aplicación a la actividad física principal.
Estas fases no son tan cerradas ni siguen ese orden estrictamente sino que son modificables. Por ejemplo, se pueden realizar las tareas de movilidad articular integradas con
las de activación cardio-respiratoria.
También es posible realizar algún estiramiento global muy suave junto con los ejercicios de movilidad articular o realizar algún ejercicio de aplicación al deporte en la fase de activación cardio-respiratoria.
Finalizaremos con ejercicios propios del deporte o actividad a
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